Sácale provecho a las malas experiencias, por algo suceden.

Malas experiencias: hay que aprender a darles una razón de ser
Siempre hemos llegado a lamentarnos sobre nuestras equivocaciones o malas experiencias, pero para superarlas y convivir con ellas hay que darles una razón de ser

Las malas experiencias siempre llegan a la vida de una persona. A veces uno desearía olvidarte de ellas o no haberlas vivido, pero todo en este mundo tiene una razón de ser. Tus malas experiencias pasan por algo. Si no crees que no ha llegado dicha razón de ser, debes darle una. A diferencia de las excusas. Nosotros no le estamos echando la culpa a algo o a alguien de porque nos fue mal, sino que de esos malos momentos poder sacar ventaja y verle que cosas buenas surgieron o pueden surgir de ello.

Para superar las malas experiencias hay que verles el lado bueno o útil

Cuando Recuerdes una mala experiencia que no te deja pensar ni continuar con tu vida. Supongamos una situación hipotética donde logras retroceder en el tiempo. Donde vuelves a vivir antes de que esa mala experiencia sucediera y la logras evitar. Piensa en como cambiaría el curso de tu vida después de ello. No solo piensa en las consecuencias malas sino en las buenas. Más específicamente, que cosas buenas no hubieran sucedido si esa mala experiencia o mala decisión se hubiera evitado.

Esto es muy útil para cuando te sientes perdido en el pasado, mientras descuidas cosas del presente. Tus malas experiencias también trajeron cosas buenas a tu vida aunque no lo creas. Es normal del ser humano enfocarse más en lo malo que en lo bueno.

Una anécdota personal.

En mis tiempos universitarios, me encontraba deprimido. El motivo, estaba repitiendo unas asignaturas de la universidad donde estudiaba en ese entonces y empecé a recordar ese momento donde fui rechazado por primera vez en mi admisión a la universidad por intentar ingresar a ingeniería electrónica (donde al semestre siguiente intenté ingresar, pero en ingeniería eléctrica y funcionó). Me pregunté ¿cómo hubieran sido las cosas si hubiera tratado de ingresar por primera vez a ingeniería eléctrica? Me imaginé en lo adelantado que estaría en ese momento que estaba pensando aquella cosa; sin embargo, recordé aquellas personas que no hubiera logrado conocer; en las cosas que no hubiera logrado ver, ni experimentar, ni otras cosas más que logré hacer gracias a esa mala decisión.

Empecé a agradecer lo sucedido. Decidí a ver esos sucesos como oportunidades para cosas mejores y triunfos aún más épicos si los aprendía a implementar a mi autoconfianza. Muchas cosas buenas surgieron de ello.

Si llegaste hasta aquí, quiero que sepas lo siguiente.

Si te pasó algo malo y no has visto que haya surgido algo bueno en particular por ello. Intenta pensar en las ventajas que le puedes sacar a esa mala experiencia, no me refiero a usarla como una excusa, sino más bien a aprender de esas malas experiencias para sacar algo bueno de ello en un futuro.

Verás que si haces eso, te aseguro podrás tener una vida sin remordimientos y con más esperanza.

Bueno, hasta aquí la entrada de hoy, si tienen algo que compartir, preguntar y/o corregir, no duden en comentarlo.

Sin más que decir, hasta Otra.